Francisco Quispe rechaza declaraciones de la líder de Pan-Bol y advierte que sus amenazas no pueden quedar impunes

“En vez de contar votos, van a contar muertos”: la polémica frase que desató la reacción

Las tensiones políticas rumbo a las elecciones del 17 de agosto escalaron este lunes luego de que la dirigente de Pan-Bol, Ruth Nina, ratificara en una entrevista su advertencia lanzada durante un ampliado evista en el Chapare: “En vez de contar votos, van a contar muertos”. La frase fue pronunciada en el marco de una denuncia sobre supuesta exclusión política de los campesinos e indígenas, al no permitirse —según Nina— la participación de Evo Morales como candidato por esa sigla.

En respuesta, el presidente del Concejo Municipal de El Alto, Francisco Quispe, pidió al Ministerio Público que se inicie una investigación penal por sedición contra Nina.

“Este tipo de aseveraciones no deben quedar impunes. La señora Ruth Nina no tiene ninguna moral para hablar en nombre del pueblo boliviano, ni de la ciudad de El Alto. Nunca ha defendido Bolivia, solo ha pensado en su política y en sus bolsillos”, declaró Quispe.


Quispe acusa oportunismo político y falta de liderazgo real

El concejal alteño cuestionó fuertemente la legitimidad de Nina como dirigente y consideró que sus declaraciones no representan a los sectores sociales.

“¿Cuándo ha sido dirigente, ni siquiera de su curso? No es justo que hable a título personal como si representara a Bolivia. El gobierno central tiene que poner cartas en el asunto”, manifestó.

Asimismo, Quispe expresó su preocupación por los enfrentamientos registrados el fin de semana entre grupos evistas y seguidores del ala “androquista” del MAS, lo que podría, según dijo, “prolongarse” e incluso agravarse en el periodo electoral.


Un llamado a la unidad: “No podemos pelearnos entre bolivianos”

El presidente del Concejo enfatizó que, más allá de las disputas políticas internas, lo que debe primar es la estabilidad del país. En ese sentido, hizo un llamado a las fuerzas políticas a controlar a sus bases y evitar enfrentamientos.

“Cada partido debe controlar a su gente. No es conveniente que nos estemos peleando entre nosotros, entre alteños o peor aún, entre bolivianos”, sostuvo.


Amenazas, exclusión política y fricciones dentro del MAS

La polémica declaración de Ruth Nina se produjo durante un ampliado de más de siete horas dirigido por Evo Morales en el Chapare, donde dirigentes evistas reiteraron la consigna: “Si Evo no es candidato, no hay elecciones”. Además, amenazaron al Tribunal Supremo Electoral (TSE) y al Tribunal Constitucional con plazos para habilitar la candidatura de Morales, pese a que Pan-Bol perdió su personería jurídica.

En otra entrevista Nina ratificó su declaración y defendió su postura:

“¿En qué escenario penal existe cuando un boliviano está dispuesto a dar su vida por lo que cree justo? No hay empresarios ni millonarios que representen al pueblo en la papeleta”, afirmó, acusando un proceso de exclusión de las naciones indígenas.


Escalada de tensión con advertencias penales y movilización social

Con el proceso electoral en marcha y los ánimos caldeados entre distintas facciones del MAS, el pronunciamiento de Francisco Quispe suma una nueva arista al conflicto, exigiendo que el Ministerio Público actúe con firmeza frente a lo que califica como “una amenaza a la democracia”.

La respuesta judicial o política a este episodio marcará el tono de las próximas semanas, mientras se acerca una elección que ya se perfila como una de las más tensas y fragmentadas de los últimos años.

EC/Andina